fbpx
10/07/2026

Poder al Pueblo

La 4T en Marcha

Sheinbaum descarta nuevos impuestos y rechaza gravar las herencias

**La presidenta afirmó que su administración mantendrá una política fiscal responsable, sin crear nuevos impuestos ni impulsar un gravamen a las herencias, con el objetivo de brindar certidumbre a las familias y al sector productivo.

Ciudad de México, 9 de julio de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo descartó que su gobierno contemple la creación de nuevos impuestos o la implementación de un gravamen a las herencias, al asegurar que la política económica de su administración continuará privilegiando la estabilidad de las finanzas públicas, el fortalecimiento de la recaudación sin aumentar la carga fiscal y la generación de condiciones favorables para el crecimiento económico del país.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria fue cuestionada sobre la propuesta realizada por la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Lenia Batres, respecto a establecer un impuesto a las herencias y legados. Al respecto, Sheinbaum fue enfática al señalar que esa iniciativa no forma parte de la agenda del Gobierno de México y que no impulsará una discusión legislativa en ese sentido. “No creemos que deban gravarse las herencias. Es cierto que en diversos países existe este tipo de impuesto, pero no sería un planteamiento que nosotros haríamos”, expresó la titular del Ejecutivo federal, al tiempo que reconoció el derecho de la ministra Batres a expresar su postura sobre el tema.

Con estas declaraciones, la presidenta también reiteró uno de los compromisos económicos que ha sostenido desde el inicio de su administración: no crear nuevos impuestos ni incrementar los existentes durante el actual sexenio. La estrategia, explicó en diversas ocasiones, busca fortalecer la economía nacional mediante una mayor eficiencia en la recaudación, el combate a la evasión fiscal y el uso responsable de los recursos públicos, sin trasladar mayores cargas tributarias a las familias mexicanas ni al sector empresarial. La postura del Gobierno federal ocurre en un contexto en el que diversos especialistas han debatido alternativas para ampliar la capacidad recaudatoria del Estado frente a las crecientes necesidades de inversión en infraestructura, salud, educación y programas sociales. Sin embargo, la administración de Sheinbaum ha reiterado que su prioridad es mantener una política fiscal responsable que preserve la estabilidad macroeconómica y, al mismo tiempo, incentive la inversión y el consumo interno.

Economistas coinciden en que la certidumbre fiscal constituye uno de los factores más relevantes para las decisiones de inversión, particularmente en un escenario internacional marcado por la relocalización de empresas y el fortalecimiento de las cadenas de suministro en América del Norte. Mantener reglas claras en materia tributaria permite que empresas nacionales y extranjeras desarrollen proyectos de largo plazo con mayor previsibilidad sobre sus costos operativos y financieros. En ese sentido, el Gobierno de México ha señalado que la fortaleza de las finanzas públicas dependerá principalmente del crecimiento económico, del incremento en la eficiencia administrativa y de una mayor digitalización de los procesos de fiscalización, antes que de la creación de nuevas contribuciones.

La administración federal también ha destacado que, durante los últimos años, la modernización del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y el fortalecimiento de los mecanismos de supervisión han permitido incrementar la recaudación sin necesidad de modificar las tasas impositivas existentes. Esta estrategia, sostienen las autoridades hacendarias, ha contribuido a mantener un equilibrio entre la disciplina fiscal y el impulso a la actividad económica. La decisión de no impulsar un impuesto a las herencias también envía una señal de continuidad respecto a la política económica presentada desde el inicio del actual gobierno. En distintos foros nacionales e internacionales, la presidenta ha reiterado que México busca consolidarse como un destino confiable para la inversión, ofreciendo estabilidad macroeconómica, certeza jurídica y un marco fiscal predecible para el desarrollo de nuevos proyectos productivos.

Esta visión se complementa con iniciativas orientadas a simplificar trámites administrativos, fortalecer la infraestructura logística, ampliar la capacidad energética y promover inversiones estratégicas mediante el denominado Plan México, cuyo objetivo es aprovechar las oportunidades derivadas del fenómeno del nearshoring y fortalecer la competitividad del país frente a otros mercados internacionales. Para el sector empresarial, la continuidad de una política sin nuevos impuestos representa un elemento adicional de confianza, particularmente en momentos en que México participa en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), proceso que mantiene la atención de inversionistas nacionales e internacionales por su relevancia para el comercio regional.

Especialistas consideran que mantener estabilidad en las reglas fiscales contribuye a fortalecer el clima de negocios y facilita la planeación financiera tanto de empresas como de familias, especialmente en un entorno económico global caracterizado por la volatilidad y la incertidumbre derivadas de conflictos geopolíticos, cambios en las cadenas de suministro y ajustes en las políticas monetarias de distintas economías. La discusión sobre los impuestos a las herencias ha cobrado relevancia en diversos países durante los últimos años como una herramienta para incrementar la recaudación y reducir la concentración de la riqueza. Sin embargo, los modelos aplicados varían considerablemente entre naciones y responden a contextos fiscales, sociales y económicos distintos.

En México, la legislación vigente contempla diversas disposiciones fiscales relacionadas con la transmisión de bienes por herencia, pero no establece un impuesto específico como el que opera en algunas economías europeas. En ese contexto, la presidenta dejó claro que su administración no promoverá modificaciones para incorporar un esquema de esta naturaleza.

Las declaraciones realizadas durante la conferencia matutina también buscan brindar certidumbre a la ciudadanía respecto a la política económica que seguirá el Gobierno federal durante los próximos años. La administración encabezada por Claudia Sheinbaum ha sostenido que la estabilidad de las finanzas públicas, el crecimiento económico y el fortalecimiento de la inversión pueden alcanzarse mediante una gestión eficiente de los recursos públicos y una mayor productividad, sin recurrir al establecimiento de nuevas cargas fiscales.

Con ello, el Ejecutivo federal reafirma su compromiso de mantener una política tributaria enfocada en fortalecer la economía nacional, preservar la confianza de inversionistas y consumidores, y continuar impulsando el desarrollo económico del país bajo criterios de responsabilidad financiera y estabilidad macroeconómica.

Close Bitnami banner
Bitnami